La demanda de la producción agrícola nos ha llevado a ignorar los métodos agrícolas de nuestros antepasados. Esta demanda ha traído como consecuencia el empleo de prácticas que atentan contra la salud de los seres vivos, tales como: la sustitución de sistemas naturales por sistemas artificiales, el empleo de grandes extensiones de tierra a un solo cultivo (monocultivo) y la introducción de cultivos híbridos con sus variedades, dando paso a la explotación ininterrumpida del suelo y el uso inadecuado y desmedido de los herbicidas, fertilizantes y agroquímicos.

 

Este aumento de actividades del hombre para abastecer y satisfacer la demanda de alimento, trajo como consecuencia un aumento de los insectos dañinos y plagas. La destrucción de grandes extensiones de bosques, donde habitan la mayoría de los insectos benéficos y la aplicación de plaguicidas químicos han contribuido a la proliferación de los insectos dañinos. Estas aplicaciones han generado también una disminución a la resistencia original de las plantas a las plagas y enfermedades.

 

CONSIDERACIONES EN EL CONTROL DE PLAGAS:
Las plantas se han utilizado desde siempre como elementos preventivos y curativos por eso el primer paso para controlar plagas es cultivar plantas vigorosas y fuertes preparando un buen suelo donde puedan crecer.

 

Así como un cuerpo sano que se alimenta bien es menos susceptible a las enfermedades, las plantas sanas y bien nutridas son menos propensas al ataque de plagas y enfermedades; la raíz del problema no son los insectos sino la falta de un suelo sano y diversidad de cultivos.

 

Algunas consideraciones que hay que tener en cuenta en el control de plagas son: 1) buena preparación del suelo; 2) una disponibilidad adecuada de nutrientes; 3) buena cantidad y calidad de composta; 4) un pH dentro del rango aceptable para el cultivo que se desea; 5) la realización de trasplantes de manera adecuada; 6) riego sistemático del terreno; 7) buena luminosidad; 8) practica de la relación entre plantas; 9) rotación de cultivos y 10) uso de extractos fungicidas y bactericidas naturales.

 

El uso de las plantas y los abonos orgánicos para el control de plagas y enfermedades contribuyen a proteger el medio ambiente, la fauna la flora y la biodiversidad eliminando factores de riesgo para la salud de los trabajadores y consumidores y dando como resultado una rica cosecha de productos nutritivos, sanos y seguros para la salud de todos.

 

 

© 2010 Fundación Vida Superior, todos los derechos reservado | Medio Ambiente | Economía FamiliarSalud TotalCasa de SaludProductos |