
El tiempo ha demostrado que el uso y abuso de herbicidas, fertilizantes y agroquímicos en el suelo, agua, animales, alimentos y en la vida silvestre comprometen y ocasionan serios deterioros a la estabilidad ecológica y los recursos naturales. El uso de estos químicos ha dado paso a la presencia de intoxicaciones agudas y crónicas entre los agricultores y los consumidores de productos procedentes del campo, llegándose a correlacionar el uso de los plaguicidas con la existencia de enfermedades como el cáncer, afecciones hepáticas, renales, trastornos del sistema nervioso entre otros.
La agricultura ecológica no considera apropiado el uso de herbicidas, fertilizantes y agroquímicos en la producción agrícola y prefiere el uso de abonos orgánico ya que estos ofrecen varias ventajas a los agricultores tales como: 1) permiten obtener alimentos sanos y nutritivos; 2) estimulan el ciclo vegetativo de las plantas; 3) proveen para que el suelo se mantenga húmedo; 4) amortiguan mejor los cambios en las temperaturas; 5) mejoran la permeabilidad de los suelos y 6) protegen el medio ambiente y 7) ayudan a mantener y aumentar a largo plazo la fertilidad de los suelos evitando así el
Una forma de abono orgánico conocida por la mayoría es la composta (también llamada humus). Este es un proceso mediante el cual los microorganismos actúan sobre la materia rápidamente biodegradable, bajo condiciones controladas y en ausencia de suelo que sirve para abonar la tierra de forma efectiva y segura.
El procedimiento básico para hacer composta consiste en: 1) hacer un hoyo en la tierra de 1m por 1m y de 30 a 50 cm de profundidad (se podría utilizar un contenedor de madera); 2) colocar en el fondo una capa de aserrín para evitar malos olores y conservar la humedad; 3) colocar productos orgánicos tales como: residuos vegetales de la cocina, restos de cosechas y excremento de animales, entre otros. (Si está muy seca agregar un poco de agua para conservar la humedad); 4) cubrir el hoyo con una capa de tierra; 5) cada 8 días se debe remover la composta con una pala para oxigenarla. Después de 6 a 8 semanas la composta estará lista.
NOTA IMPORTANTE: La materia orgánica, cuando se está descomponiendo, genera un calor de aproximadamente 70° C, esto sirve para matar los huevecillos de insectos y la mayoría de los microorganismos que causan enfermedades.
La agricultura ecológica es una práctica que necesita articular todos los factores que contribuyen al equilibrio ecológico y al aumento en la calidad de la producción agrícola.