
Dios es el Creador del Universo. El creó a todas las criaturas existentes y los reinos de los cuales hoy nos beneficiamos.
¿Cómo ir a la fiesta, participar de todos los manjares y no reconocer a nuestro generoso anfitrión?
El hecho maravilloso de la vida, nuestra capacidad para movernos, pensar, actuar, comer, dormir, llevar adelante proyectos de vida, disfrutar la compañía y el amor de nuestros seres cercanos, todo, absolutamente todo, es una dádiva del Dios Padre, generoso y tierno que mora en los cielos.
“Al contemplar los cielos obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tu formaste, digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria y del hijo del hombre para que lo visites?” (Salmos 8:3,4)
Muchos achacan los males del mundo al Creador, y utilizan esto como pretexto para desconfiar de Él.
Pero a través del estudio de su Palabra vemos a un padre dispuesto a dar lo mejor a sus hijos. ¿Dónde está entonces el problema?
“Pedid y se os dará , buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá, porque todo aquel que pide recibe; y el que busca halla; y al que llama se le abrirá.” (Mateo 7:7,8)
“Combatís y lucháis pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís y no recibís porque pedís mal...codiciáis y no tenéis.”
(Santiago 4:2,3)
Pidamos conforme la voluntad de Dios sabiendo que...
“Por tanto, os digo que todo lo que pidáis en oración, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Marcos 11:24)
“Pues si vosotros, siendo malos sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que piden?” (Mateo 7:11)
“Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará.” (Salmos 37:5)
“Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: Tómame ¡oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti. Este es un asunto diario.” CC17
Y aun y todo lo anterior, ¿está usted pasando por una situación difícil de dolor, enfermedad o aun muerte cercana? El nos ha dicho:
“No os ha venido ninguna tentación, sino humana. Pero Dios es fiel, y no os dejará ser tentados más de lo que podáis resister. Antes, junto con la tentación os dará también la salida, para que podáis soportar.” (1 Corintios 10:13)
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11:6)
